Fiscalidad de los Socios en la Empresas

24 octubre, 2012

Tratamiento Fiscal de los Socios en Empresas

Es un tema polémico que ya lleva meses dando de qué hablar:

¿cómo considera Hacienda las retribuciones que los socios reciben como rentas del trabajo en sociedades mercantiles?

¿Nos Saldrán las Cuentas a los Socios de Empresas?

La liebre la levantó la delegación de la Agencia Tributaria de Málaga el año pasado, la cual, comenzó a realizar comprobaciones a socios de entidades mercantiles por los conceptos de IVA e IRPF. En concreto, recalificaban los ingresos declarados como rendimientos de trabajo a rendimientos de actividades económicas. Estas actuaciones se basaban en una consulta vinculante realizada (DGT nº V1492-08).

Por el contrario, la delegación de la Agencia Tributaria de Valladolid, sancionaba al socio que trabajaba y declaraba ingresos como rendimientos de actividad económica en vez de rentas del trabajo.

Para dar más leña al fuego, determinados órganos de la Administración, argumentan que los socios no pueden percibir rendimientos del trabajo de sus empresas, de esta forma, son siempre rentas de una actividad económica que llevaría IVA; otras partes de la Administración sostienen que las nóminas de los socios no serían un gasto fiscalmente deducible para la sociedad.

Ante este descontrol e incertidumbre, finalmente, la Agencia Tributaria emitió en marzo de 2012 la Nota 1/2012Consideraciones sobre el tratamiento fiscal de los socios de entidades mercantiles”, pero hay que preguntarse seriamente, ¿aclara definitivamente la cuestión? Veámoslo, pero adelantamos que el galimatías en vez de resolverse, queda un poco más enrevesado.


Cuestiones Previas:

Estas Consideraciones emitidas por la AEAT, es simplemente eso, unos criterios para tener en cuenta, no es una norma ni dogma de fe.

La Nota, puntualiza que hay que estudiar caso por caso y que cada inspector de Hacienda determinará a donde deben meterse las retribuciones que el socio percibe según su criterio. Total, que estamos en las mismas y esta Nota sirve de bien poco. Además, solo habla de la renta (IRPF), sin meterse en IVA o Impuesto de Sociedades, impuestos que también se ven afectados por incertidumbres interpretativas.

La primera consideración planteada, nos aclara que no hay que identificar las rentas del trabajo (concepto fiscal) con el contrato o relación laboral (concepto de derecho laboral), para más tarde resolver cuestiones fiscales con definiciones laborales, así empezamos mal.



Caso 1º

Socios que ocupan cargos de administración

En esta situación se encuentra el socio que no obtiene ingresos por ser Administrador, que en la mayoría de casos es un cargo gratuito, pero percibe retribuciones por las funciones de gerente o director general.

Para la Agencia Tributaria, estos socios no tienen una relación laboral con su empresa. Sus funciones se asemejan a la de Administrador, así que sus rentas no pueden considerarse rendimientos del trabajo, irían a ingresos de los órganos de administración (art. 17.2 letra e) Ley IRPF), con una retención de 42%. De esta forma, todo socio con retribuciones como gerente, es susceptible de que sus ingresos sean considerados como los de un administrador con la retención aplicable, repetimos, 42%.

Si esto es así, implica que estas remuneraciones a administradores y consejeros deben cumplir unos requisitos para que sean deducibles del Impuesto de Sociedades:

  • Las rentas de los administradores deben contemplarse en estatutos, no vale que se aprueben por Junta General.
  • Aunque dicha retribución se contemple en estatutos, si no se indica cuantía, las cantidades fijas mensuales no serán deducibles.
  • La fórmula de retribuciones ha de estar claramente explicada en los estatutos, fijando los criterios que sirven para su cálculo.
  • En caso que los pagos sean variables, habrá que fijar un porcentaje, no solo máximos.


¿Qué recomendamos?

Los ingresos a socios administradores y directivos con porcentajes significativos, deben incluir en estatutos estas cuestiones. Hay que hacerse a la idea que la AEAT asemeja los gerentes a los administradores y que la retención corre riesgo de pasar al 42%.

Para que los ingresos no se consideren retribuciones por administración:

  • Los estatutos deben contemplar que el administrador es un cargo gratuito.
  • Evidenciar que las rentas no son por administración, que están al margen de cualquier función directiva. Para ello, puede aportarse el contrato de trabajo que contemple las tareas desarrolladas por el socio. La Nota 1/2012, ya nos dice que el simple contrato de trabajo no es suficiente para demostrar la ajenidad del trabajo respecto de la administración, así que habrá que complementarlo con pruebas adicionales como por ejemplo, que las cuestiones de estos trabajadores sean adoptadas por Junta General.



Caso 2º:

Socios que prestan servicios a sus sociedades

Muchos socios prestan servicios a su sociedad que nada tienen que ver con la gerencia de la empresa. El informe, nos manda a las definiciones de la Ley de IRPF para ver si son rentas de actividades económicas o del trabajo.

Las cuestiones que debemos considerar son:
- ¿Es el socio en autónomo?
- ¿Con qué medios cuenta el socio?

De la Nota, entendemos que solo podrán considerarse rentas del trabajo si existe dependencia y ajenidad con la empresa en la retribución de las tareas, estaremos hablando de un contrato de trabajo sujeto la legislación laboral correspondiente y los ingresos serán considerados rendimientos del trabajo.


Las Consideraciones e la AEAT, distinguen dos casos:

Socios con menos del 50% del capital social:

Pueden tener rentas del trabajo y de actividades económicas, para su calificación, habrá que evaluar la dependencia y ajenidad.

Socios con 50% o más del capital social:

Las consideraciones de la AEAT parecen ir encaminadas a que estos socios nunca podrían percibir retribuciones por trabajo. Aunque al final, entra en juego el concepto de la estructura productiva del socio, para obtener la calificación de rendimiento por actividad económica, se han de tener y organizar los medios necesarios por parte del que ejerce la actividad. Si se carecen de estos recursos productivos en la sede del socio, estaríamos ante una renta del trabajo.


¿Qué recomendamos?

Si el socio trabaja para la sociedad con funciones ajenas a dirección, estaremos ante rendimientos del trabajo, las evidencias que acreditarán esta situación serán:

  • Existencia de un contrato laboral, detallando sus condiciones, centro de trabajo, horario, tareas, etc.
  • Contemplar en estatutos que el cargo de administrador es gratuito y que la retribución del socio es por otro su trabajo ajeno a dirección, especificando su actividad.


Caso 3º:

Socios Profesionales en sociedades con actividad profesional

Este es un caso particular, la AEAT, considera que en los profesionales los medios de producción son en esencia, ellos mismos y el resto de medios materiales son despreciables, con lo que la falta de una estructura productiva no conlleva a un rendimiento del trabajo como veíamos en el caso anterior.

De esta forma, los profesionales que sean socios y dan servicios a su empresa, deberán imputarse sus retribuciones como actividades económicas, sujetas a IVA.

¿Hay algún caso en que se considerasen rendimientos del trabajo a los servicios de socios profesionales?

  • Recordemos que si hablamos de otro tipo de funciones no relacionadas con la actividad profesional, podría tener la consideración de rentas del trabajo. Aplicando los criterios anteriores, fijarlo en escrituras y desvinculando el trabajo de la administración.
  • Si fuesen servicios profesionales subordinados a la dirección de la sociedad, existiese contrato de trabajo que contemple los aspectos estudiados y además, la empresa suministrase de forma exclusiva medios de producción necesarios para la actividad, podríamos hablar de retribuciones del trabajo. Sería conveniente añadir al contrato cláusulas de no concurrencia, exclusividad y confidencialidad. No olvidemos vestir todo esto en los estatutos.


¿Qué recomendamos?

Estos socios, deberán darse de alta en la actividad económica correspondiente y emitir factura, aplicando el IVA y la retención correspondiente.

Ver la Nota Nº 1/12 íntegra

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